[Columna de Opinión] Mayol, el pseudoprofeta de las encuestas: “El gurú de los chantas”

[Columna de Opinión] Mayol, el pseudoprofeta de las encuestas: “El gurú de los chantas”

Por estos días, uno de los nombres más mencionados tras las elecciones presidenciales es el de Alberto Mayol, sociólogo, ex candidato del Frente Amplio y figura central del espacio “La Cosa Nostra”. Y no precisamente por aciertos analíticos. Para muchos, Mayol se convirtió en uno de los grandes perdedores de la jornada electoral debido a la enorme distancia entre sus proyecciones y los resultados reales en las urnas.

Durante meses, Mayol defendió con vehemencia las encuestas producidas por su propio espacio “La cosa Nostra., encuestas que según sus críticos parecían más alineadas con una estrategia política que con un ejercicio metodológico serio. La acusación recurrente es que estas mediciones contribuyeron a instalar narrativas que generaban una realidad paralela en el ambiente electoral, influyendo mediáticamente en la percepción pública.

Entre estas críticas, una de las más repetidas apunta a que desde “La Cosa Nostra” se intentó instalar la idea de que Johannes Kaiser, un candidato situado en el extremo derecho del espectro político, tenía una opción real de llegar a segunda vuelta. ¿Con qué fin? Según esta interpretación, posicionar a Kaiser habría beneficiado la competitividad de Jeannette Jara en un eventual balotaje.

Alberto Mayol entonces, se acerca más a un ajedrecista político intentando influir en la opinión pública, que a un Ingeniero Estadístico intentando desde la objetividad mostrar la realidad.

Lo que dijo Mayol

Tras el fracaso de sus pronósticos, Mayol concedió una entrevista a El Mostrador, donde reconoció problemas en su trabajo:

  • “Nosotros evidentemente percibimos que tuvimos un problema, porque básicamente la constitución de este marco muestral… y tenemos un queso, ese queso hay que llenarlo”.

  • “El fenómeno es más coherente al malestar social, es muy coherente con eso. Es muy difícil de detectar, vamos a investigar”.

También respondió a las críticas del excandidato Franco Parisi, quien lo acusó de perjudicarlo con encuestas erradas:
“Yo creo que sí fue perjudicado, pero no creo que le alcanzaba para pasar a segunda vuelta. Pero no hubo manipulación, es absurdo”, aseguró.

Las palabras de Mayol dejan un sabor ambiguo: reconoce errores, pero descarta cualquier intención de influir políticamente. Sin embargo, las diferencias entre sus cifras y los resultados oficiales son tan amplias que, al menos para parte de la ciudadanía, la duda sigue instalada. Y lo cierto es que proyecciones equivocadas independiente de su origen, sí pueden impactar en la percepción pública e incluso en el comportamiento electoral.

¿Y ahora qué?

Tras episodios como este, vuelve a instalarse una pregunta que lleva años rondando en la discusión pública:
¿Deben existir mayores exigencias legales, metodológicas y de transparencia sobre las encuestas que se difunden al público, especialmente en períodos electorales?

Hoy esa discusión parece más urgente que nunca.

¿Qué crees tú?
¿Las encuestas deberían tener un estándar más exigente? ¿O debemos simplemente asumirlas como opiniones con formato numérico? Te leemos.

Firma: C.B

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