El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en colaboración con el Ministerio de Educación de Chile (MINEDUC), está impulsando una serie de acciones orientadas a mejorar y fortalecer los protocolos que abordan situaciones de acoso y discriminación de género dentro de la educación técnico-profesional del país.
Esta iniciativa surge como respuesta a la necesidad de garantizar entornos educativos más seguros, inclusivos y equitativos, especialmente en contextos donde históricamente han existido brechas de género. La educación técnico-profesional, en particular, ha presentado desafíos importantes en este ámbito, debido a la persistencia de estereotipos y prácticas discriminatorias que afectan tanto la participación como la experiencia formativa de estudiantes, especialmente mujeres y diversidades.
El trabajo conjunto entre ambas instituciones busca actualizar y perfeccionar los mecanismos existentes para prevenir, detectar y actuar frente a situaciones de violencia de género en los establecimientos educativos. Esto implica no solo revisar los protocolos vigentes, sino también promover una cultura institucional basada en el respeto, la igualdad y la no discriminación.
Entre las principales acciones se contempla la capacitación de equipos directivos, docentes y comunidades educativas, con el fin de entregar herramientas concretas que permitan identificar conductas inapropiadas y responder de manera oportuna y efectiva. Asimismo, se pretende fomentar espacios de diálogo y reflexión que contribuyan a visibilizar estas problemáticas y a construir soluciones colectivas.
Otro eje relevante del proyecto es la incorporación de un enfoque de género transversal en la gestión educativa. Esto significa que las políticas, prácticas y decisiones dentro de los establecimientos deben considerar las desigualdades existentes y trabajar activamente para reducirlas. De esta forma, se busca no solo reaccionar ante casos de acoso o discriminación, sino también prevenirlos desde una perspectiva estructural.
El fortalecimiento de estos protocolos también incluye la participación de estudiantes, quienes cumplen un rol clave en la construcción de comunidades educativas más justas. Escuchar sus experiencias y percepciones permite diseñar estrategias más pertinentes y efectivas, alineadas con las realidades que se viven al interior de los centros educativos.
Desde el PNUD, se destaca que avanzar en igualdad de género dentro de la educación técnico-profesional es fundamental para el desarrollo sostenible del país. Garantizar que todas las personas tengan acceso a una formación libre de violencia y discriminación no solo impacta en su bienestar, sino también en sus oportunidades futuras en el mundo laboral.
Por su parte, el MINEDUC reafirma su compromiso con la promoción de espacios educativos seguros, donde se respeten los derechos de todas y todos los estudiantes. En este sentido, el fortalecimiento de los protocolos representa un paso importante hacia la consolidación de una educación más inclusiva y de calidad.
En conjunto, estas acciones reflejan un esfuerzo articulado por avanzar hacia una transformación cultural en el ámbito educativo, donde la igualdad de género deje de ser un objetivo pendiente y se convierta en una realidad concreta en cada establecimiento del país.

